miércoles, 11 de agosto de 2010

El Enemigo Cotidiano

The best way to destroy an enemy is to make him a friend. Abraham Lincoln

La mayor parte de los amigos q tengo en FB de alguna manera u otra se han entregado a una busqueda de bienestar, de armonia, así lo declaramos en nuestros comentarios y citas diarias, y creo q los q mas fervientemente nos hemos entregado a tal búsqueda somo los q mas cerca nos mantenemos, nuestro interés común y nuestro intercambio de perspectivas nos sirve a veces de alimentación y a veces de inspiración. Una constante en nuestra visión es el hecho de reconocer q el bienestar y la felicidad no son puntos de destino, son el camino en si. No es un estado q nos sea otorgado por algo externo, es algo q encontramos día a día en lo q hacemos, en lo decimos. Estos dos puntos son importantes, no, son básicos. Una vez q hemos reconocido q este estado no es un destino, nos comprometemos a crearlo, a buscarlo todos los días, cuando reconocemos q es interno, entonces le quitamos la responsabilidad de nuestra paz y felicidad a los demás, nadie me la da, nadie me la puede quitar.... solo yo mismo. Y como dirían en I, Robot, "That, detective, is the right question."

Nuestra preocupación de buen ser humano, el ser en el q aspiramos a convertirnos, suele fijarse en lo grande, en el enemigo masivo. Aquel qnos quiere hacer daño directamente y todos reconocemos. Pensamos en asuntos q atañen a un grupo grande, mandamos mailes donde buscamos hermandad y justicia entre los seres humanos.

Todos los días, salimos de nuestras casas y nos aventuramos en el mundo real, nos jugamos la vida, el trabajo, a veces la amistad o la relación, lo menos nos jugamos la salud. Nos enfrentamos al inconsciente q se atraviesa sin fijarse, debemos lidiar con el jefe totalitario, con el "compañero" de trabajo, debemos enfrentarnos al enemigo incidental, al chofer de taxi, al q se mete en la fila, al q no deja hablar, al q empuja, al q nos quiere "dar baje con la pareja", al intransigente, la lista de estos enemigos sin rostro es interminable. Algunos de ellos son no solo incidentales sino ignorantes de su condición de obstáculo para nuestros fines. Algunos lo son a sabiendas y mucho orgullo y de ellos nos encargaremos en alguna otra ocasión.

Creo q deberíamos de mantener consciencia de nuestras palabras, de nuestras reacciones ante lo pequeño, nos guste o no nuestra esfera es pequeña, debemos cuidar nuestras reacciones con el prójimo proximo, jejejeje. Debemos de aprender a manejar las pequeñas frustraciones antes de q se agolpen y se conviertan en un frustración enorme. Leí hace poco q el tener una sonrisa fácil ayuda a abrir muchas puertas, q la gente rara vez se resiste a una sonrisa a una palabra amable. Me ha pasado, si he podido desarmar a una persona desagradable con una palabra si no amable, efectivamente pacífica. En una ciudad como el D.F. el reto es enorme, la gente vive con el "chingada madre" todo el día desde q sale de su casa, a los cinco minutos de salir de casa ya se enfrentó al embotellamiento, al gandalla o al micro o al camión de reparto q no encuentra una mejor hora para hacer sus entregas q justo cuando llevamos prisa.

Con un poco de disciplina (palabra enemiga del mexicano promedio), con poco q nos fijemos en lo q pensamos primero, y decimos después podemos caminar mejor por la vía de nuestra paz interna. No parece tarea fácil, cambiar años y años de conducta agresiva no es cosa sencilla. Pero vale la pena intentarlo, caminarlo, si no por los demás ni por el mundo ideal, si por nosotros mismos, por nuestro desempeño diario y por la familia a la q regresas todas las noches y q sin deberla ni temerla paga muchas veces por todos los enemigos sin rostro q nos encontramos a diario.

No permitas q tu paz, q tu dirección t sea arrebatada por el enemigo sin rostro, sonríe, comprende y sigue tu camino.

Namasté, querido lector.

viernes, 14 de mayo de 2010

Joe, John, El Viajero y Yo


The greatest gift I ever had
Came from God; I call him Dad!
~Author Unknown


Sabes hoy Querido Lector q mi vida, como la de todos en este planeta tiene ciertas constantes q acompañan todos los momentos q vivimos, en mi caso las constantes mas claras son la música, el cine, la lectura y los deportes. Dentro de los deportes uno de los mas constantes y mas entrañables es el Futbol Americano, soy un apasionado seguidor de este deporte, procuro no perderme detalle de cada temporada desde hace mas de 20 años.

Mi vida también tiene pequeñas marcas, como medidas de una regla, puntos en el espacio y el tiempo q sirven como referencia para casi todo lo demás, ejemplo bruto, mi vida se puede dividir antes y después del Defenders of The Faith de Judas Priest, antes y después de haber leído El Cyrano de Bergerac (jejeje sip, un sinúmero comentarios atravesarán tu cabeza), y en este caso en particular antes y después de haber sido testigo del Super Bowl XXII.

Cuando acabé el primer semestre de la unversidad El Viajero me invitó a acompañarlo a la carretera, por ese entonces él tenía la ruta del sureste, abarcando Veracruz, Tabasco, parte de Chipas y la península de Yucatán. Así q habiendo recogido mi última calificación tomé un camión q me llevó a Tuxtepec, de ahi, fuimos a Tierra Blanca y a algún otro lugar de Veracruz, la verdad es q no recuerdo, los primeros dos días me la pasé practicamente dormido todo el día, las entregas finales acababan con la energía del más pintado.

Después de algunos días de viaje llegamos a la ciudad, o pueblo mejor dicho, de Emiliando Zapata en Tabasco, a orillas del Usumacinta. El pueblo era "De Primera", efectivamente si ibas en coche nunca metías segunda. Pero El Viajero nos consiguió habitación en un hotel q tenía televisión en la habitación, y después de trabajar él, y conocer la rivera del Usumacinta yo llegó el Super Domingo de ese año, q veía enfrentarse a los 49's de San Francisco contra los Bengalíes de Cincinati, Joe Montana contra Boomer Esiason.

El Viajero siempre fué fan de los Acereros de Pittsburgh, y a su estilo los seguía de cerca, pero por alguna razón Joe Cool despertaba en mi papa simpatía y lo hizo su consentido de aquellos días, el equipo le caia bien y por lo tanto mi papá lo hizo su "segundo equipo", obvio es q esta simpatía nos la transmitio a varios de sus hijos incluidas mis hermanas y tu narrador. Asi q después de comer y haber comprado un par de refrescos nos sentamos, cada quién en su cama, emocionados a esperar la patada inicial.

El partido comenzó con dos lesiones graves, una d cada equipo, Steve Wallace por los 49's y la mas influyente creo yo en el desenlace del partido, el liniero defensivo Tim Kumrie de los Bengalíes. Mientras avanzaba el tiempo, el partido se hizo interesante, al llegar el medio tiempo el partido estaba empatado a tres puntos por bando, la primera vez q ocurría en la historia de los super tazones.

Al inicio de la segunda mitad Boomer llevó a sus Benaglíes a través de 61 yardas y tomaron su primer ventaja del partido, 6-3. Al poco tiempo Bill romanowski interceptó un pase y puso a San Francisco en posision de empatar otra vez el partido. Faltando un minuto para terminar el tercer cuarto Cincinati regresó una patada hasta la anotación, el partido se ponía 13-6 faltando cuarto por jugar. Montana regresó a sus 49's y lanzando un pase a Jerry Rice volvió a empatar el partido. Mientras todo esto ocurría en Miami, El viajero, sentado como siempre en posisión de loto, mantenía su compostura como siempre, su rostro serio, sólo sonriendo un poco cuando anotaba San Francisco, yo por supuesto q me paraba, me sentaba, brincaba y me revolcaba a cada jugada del partido, a veces para celebrar a veces para maldecir. Justo debajo de nosotros estaba el restaurante del hotel y por las reacciones q nos llegaban los q ahi veían el partido eran partidarios de los Bengalíes. Asi q para estas alturas los baivenes de gritos eran apasionados como si estuvieramos en el estadio mismo, se habia desarrollado una rivalidad amortiguada por el piso de nuestro cuarto, pero acérrima.

Después de recorrer 46 yardas mediante 10 jugadas distribuidas entre Ickey Woods, Ira Hillary, James Brooks y otros, Breech colocó a los Bengalíes arriba en el marcador faltando sólo 3:20 para terminar el partido. Al terminar el regreso de patada los 49's estaban en su yarda 8 con 3:10 en el reloj.

Lo que ocurrió después es uno de los mejores momentos en la historia del Futbol Americano y los Super Tazones. Montana juntó a su equipo y para calmarlos señaló el otro extremo del campo diciéndoles, "hey, miren ahi está Joe Candy", el momento funcionó, calmó a todo el equipo ganándole el mote de Joe Cool. Montana completó pase tras pase a Craig, al ala cerrado John Frank y a Rice. después de un castigo se encontraron en la yarda 45 pero un pase a Jerr Rice los colocó en la 18, El viajero trataba de mantener la cara de piedra pero claramente se veía la emoción burbujear justo debajo de la superficie, a cada pase completo los gritos nos llegaban desde el restaurant debajo de nosotros. Un pase completo al corredor Craig puso a los 49 en la yarda 10 y faltando 39 segundos y las emociones corrían como electricidad debajo de la piel de todos y cada uno de los q veíamos el partido, Montana se echa para atrás y "cool " como era vió el campo enfrente de él, y como con láser puso el pase entre dos Bengalíes y justo en las manos de Clark, el estadio reventó en gritos lo mismo q El Viajero y Yo, grité y brinqué con todas mis fuerzas, obvio el restaurant era un cementerio. Joe Cool tomó el campo, tomó a sus huestes, tomó a los millones de expectadores y marchamos con él las 92 llardas q lo separaban de la victoria. El Viajero y yo nos miramos, sonreimos y él me dijo, "Ya ves? t lo dije, es Montana" y subió los hombros y sonrió su caractéristica media sonrisa.

Hace cinco años q El Viajero emprendió El Viaje y nos dejó, pero momentos como éste, emociones como ésta vivirán para siempre en mi corazón. A tu salud Viajero, un café, un cigarro y un buen libro.

jueves, 13 de mayo de 2010

Lo Cotidiano de la Unicidad

Nothing is so common as the wish to be remarkable. (attributed to) William Shakespeare

En recientes fechas y sin entrar en detalles he visto un par de notas colocadas en los muros o en las notas de varios amigos dentro de Facebook q hacen referencia a q la gente se uniforma, se conforma, se adapta y se sacrifica con tal de encajar en uno u otro grupo, en ocasiones con el único fin de agradar y caer bien.

Recuerdo q en cierta ocasión Miguelito se para frente a Mafalda la mira a los ojos, levanta el dedo índice puntualizando y sin mas declara "Hoy he decidio dejar de ser del montón" y sigue su camino como para indicar q no hay más q discutir. Mafalda lo observa partir y dice para si misma "Ahi va otro q engrosará el montón de los q no quiere ser del montón". (Siendo enteramente honesto, quiza confundo a Miguelito con Felipito como co-protagonista de esta tira del inmortal Quino).

Sin ánimo de ofender o pisar los callos de nadie, sólo comento q después de pensarlo y meditarlo un momento, me reí un poco, áun después de haber expresado mi apoyo en alguno de estos postings. Estamos declarando la flojera q nos da la gente q se conforma y pertenece al grupo DENTRO DEL GRUPO DE GENTE MAS GRANDE DEL MUNDO. Jejejeje, no puedo ser el único q encuntra esto un poquito irónico.

Cierto es q por naturaleza el ser humano es un ser social, también hay q hacer incapié en q desde q tenemos uso de razón buscamos la pertenencia a un grupo, buscamos por consiguiente la aprobación d este grupo y después, nunca conformes, buscamos sobresalir en dicho grupo. Comenzando por el más básico: la familia; avanzamos a los amigos, equipos, y continúa nuestra insaciable búsqueda de trascendencia en los trabajos y vecindarios.

Kurt W. Mortensen declara q "La validación social nos motiva a cambiar nuestros comportamientos, actitudes y acciones aún cuando lo q observamos no está alineado con lo q en realidad sentimos, con nuestro estilo y nuestros pensamientos", también dice a "preferimos ser aceptados q reprobados por el grupo".

El deseo de pertenecer al grupo a veces nos hace olvidar lo q en realidad llevamos dentro, lo q en realidad pensamos y sentimos. A veces sacrificamos nuestros valores, con tal de agradar al grupo y ser aceptados por él. Y ese es el verdadero problema, el sacrificio del "ser" en aras del "pertenecer". Obvio, la necesidad nata de pertenecer nos lleva a intentar pertenecer a grupos "padres", "importantes", "relevantes" o simplemente mas grandes. Y también es cierto q mientras mas nos piden para entrar aun grupo, mas exlusivo nos parece y mas importantes nos sentimos una vez q hemos logrado entrar, ejemplo claro, son las hermandades, fraternidades y grupos religiosos.

Lo q me resulta aún mas paradójico es q dentro de toda esta pertencia tribal, el individuo clama su indivualidad siendo milimetricamente diferente a la hormiga de junto, pequeños resquicios de unicidad q guardamos para nosotros mismos, q atesoramos con pasión y defenderemos con fiereza, ese, compañero de viaje, ese es el rincón q debemos guardar y nunca otorgar a ningún grupo.

Todos pertenecemos, hemos pertenecido y perteneceremos a una tribu, y si no hagamos click en nuestros perfiles y veamos los "like", las granjas, los restaurantes, las mascotitas,etc. y esto solo por poner un ejemplo sencillo y local, por q es cierto, son juegos, si, distractores o matatiempo pero xq elegimos uno y no el otro? el 90% de las ocaciones lo escogemos cuando alquien q nos cae bien nos invita, y por ello seguimos perteneciendo al grupo q pertenece aquel. Es inevitable, gravitamos hacia gente con inclinaciones y gustos similares a las nuestros, como diría Bon Jovi o Hugh Grant en About A Boy: "No Man Is An Island". Sólo recordemos Querido Lector, q el sacrificio en el altar de la pertenencia puede ser demasiado alto, podemos perder la unicidad, la consciencia individual, el pensamiento independiente, la crítica pura, y aún la responsabilidad personal por nuestras acciones.

Abracemos el grupo y disfrutémoslo, pertenezcamos al grupo q refleje nuestro sentir y nuestro pensar auténtico, no importando si el grupo es grande, importante o popular, a menos claro q eso sea lo q buscas ;-)

The greatest difficulty is that men do not think enough of themselves, do not consider what it is that they are sacrificing when they follow a herd. Ralph Waldo Emerson