lunes, 19 de octubre de 2009

Pequeña precuela a los Seis Grados

How strange is this combination of proximity and separation. ~Charles A. Lindbergh

Mientras comentaba con mis hermanos lo graciosa y extraña que resultaba la historia que te relaté en mi columna anterior, uno de ellos, el que se parece al viejito de la película "Up" pero mucho mas joven, me recordó otra historia parecida, igual de curiosa y relevante para que aquellos involucrados. Después de esa tarde consideré propio desempolvarla y creo que ahora que está fresca es un buen momento para compartirla contigo.

Cuentan que un agente de ventas foraneo se encontraba en Orizaba tratando de ganarse la vida vendiendo cristalería, peltre, y algunos otros artículos para el hogar. Mientras estaba en esta ciudad se dió cuenta de que le hacían falta algunos articulos de papelería y tratando de conseguir estos artículos entró a una papelería que encontró en su camino, aparentemente el Viajero no hizo distinción alguna, simplemente entró a la que le quedaba de paso, o a la que le pareció mas surtida, quizá tenía algún otro motivo o simplemente y sencillamente nuestros viejos amigos, los engranes del motor universal comenzaron a moverse y lo pusieron en una coordenada específica (click, click cliquety clack).

El Viajero entró al local comercial y una señora apareció detrás del mostrador y le preguntó amablemente qué deseaba, a lo que el Viajero contestó e hizo el pedido de aquello que le faltaba, al terminar la transacción éste le pidio a la señora que le hiciera favor de darle una factura, ya que estos gastos son deducibles de impuestos de acuerdo a su profesión. La dama le preguntó por los datos usuales durante este sencillo trámite, entre ellos su nombre completo (click click).

Al terminar de elaborar la factura la amable señora se la entrega al Viajero y lo mira directamente, reflejo de que su cabeza estaba trabajando a altas revoluciones por minuto, después de que aquel tomara de su mano la factura y antes de disponerse a abandonar el local, la señora le pregunta "¿Ese es tu nombre?", "Claro" (click), contesta el viajero, "¿Tienes un hermano que se llama Tal y otro que se llama Cual?" (click click), el viajero sinceramente confundido pero irremediablemente curioso, contesta "Si", "¿Tu padre se llamaba Ángel?" (click click clack) en este punto el Viajero ya no siente que sus respuestas sean necesarias, y por toda respuesta ofrece media sonrisa, (la enigmática, la que hacía ruborizar a un cierto número de cajeras, meseras y clientas), la señora sin esperar mas respuesta le ofrece su mano y le suelta a bocajarro "Hola, mucho gusto, soy tu hermana".

Después de este particular evento, el Viajero entabló relación con sus medios hermanos de la ciudad de Orizaba, una de ellas se convirtió en su contadora y se vieron cuando le era posible a él debido a su profesión.

Si, buen amigo, conocí al viajero, tan bien como alguien puede conocer a alguien con quien creció, lo cual no es mucho, o es demasiado, depende del punto de vista de cada quién. El Viajero era mi padre y así fué como conoció a la familia que mi abuelo tuvo después de haberse separado de mi abuela. Con el paso del tiempo se hizo casi legendaria en mi familia, nunca supimos si el Viajero tuvo algún inidicio, alguna pista, o si fué una pequeña distracción más de los ocupados Dioses. No he conocido a la familia de aquella ciudad, por otras razones solo conocidas por él, el Viajero nunca llevó a ésta parte de la familia a conocer a la otra. Sus motivos tendría.

Esta historia por momentos me hace pensar si entre las cosas que le heredé al Viajero, tales como la nariz enorme, el gusto por el café, la coca cola, el cigarro y el andar de pata de perro, habré heredado también un pase sin restricciones a la Dimensión Desconocida (disculpa lo dramático de esta última línea Qurido Lector pero no pude resistir, pocas oportunidades como esta). ¿Hay algo en la memoria genetica que nos hace acreedores a estos regalos? ¿hay algo que transmite lo aburrido o lo maravilloso de padres a hijos?¿o es un acto de voluntad involuntaria, lo buscamos pero no sabemos que lo estamos haciendo? En fin estas preguntas pueden parecer muy profundas o demasiado idiotas, pero encontremos gusto en los pequeños e idiotas placeres que la vida nos ofrece.

Mientras encontramos respuestas o hago otro viaje al Mágico Hogar del Mago de Oz, te dejo un abrazo fuerte y mi eterna gratitud.


miércoles, 23 de septiembre de 2009

6 Grados de Separación

“Tug on anything at all and you'll find it connected to everything else in the universe.”

John Muir

Six degrees of separation (also referred to as the "Human Web") refers to the idea that, if a person is one step away from each person they know and two steps away from each person who is known by one of the people they know, then everyone is at most six steps away from any other person on Earth (Wikipedia).

Hace algunos años trabajé en una "agencia interactiva" donde compartía oficina con varias personas, una de ellas era una buena amiga. En momentos de ocio, que en mi caso eran muchos, nos poníamos a platicar de cualquier cosa bajo el sol, libros - ambos somos fans de Harry Potter -, películas, música y un grán etcétera. A veces compartíamos la comida y nuestras platicas fueron tomando cierta profundidad personal, después de cierto tiempo y muchas risas, mi amiga me sugirió que escribiera mis memorías, que a ella le parecían al menos muy divertidas y desde entonces fué tomando forma la idea de escribir este blog. Esta historía entraría en la categoria de las que a ella le parecerían divertidas. Querida Daria, como verás tarde o temprano te hice caso y comencé a escribir mis memorias. Otra compañera de trabajo de aquella época, al escuchar mis historias pensaba que simple y sencillamente eran invensiones mías y que nada de lo que yo le platicaba podría ser cierto, y que si bien una historia podría resultar cierta, era inverosimil que todas pudieran pasarle a una sola persona. Yo le contestaba que viera a pelicula llamada "Big Fish" de Tim Burton, y que se fijara en las escenas finales cuando el personaje principal fallecía y, que de igual manera si en ese momento yo moría y pudiera invitarla a ella y todas las personas que habían intervenido en mi vida, entonces ella podría conocer al Gigante, a la Bruja, a las Siamesas y al Maestro de Ceremonias del circo, o sea a todos los personajes increibles de mis historias. Ojala aquella persona pudiera leer la siguiente historia, creo que le sorprendería saber que esta vez tengo testigos. A mis demás amigos y compañeros de viaje les va a parecer bizarramente divertida, uno de los personajes centrales les va a resultar sumamente familiar, y si cierro mis ojos puedo ver sus caras de sorpresa, y ya espero sus correos con un sinfin de formas de decir "No maaaaaancheees güey".

Querido Lector, alguna vez has estado en una fiesta, cena o reunión, donde conoces a alguien y momentos después de conversar tu interlocutor medio cierra los ojos, a veces aprieta los labios y las más de las veces estira su brazo como queriendo tocarte pero sin atreverse y entonces te pregunta - ¿tu estabas en...? ¿conociste a...? ¿estudiaste en tal o cual ecuela?, tu respuesta es afirmativa y - click click click los engranes del gran motor del universo giran, y se acomodan en su lugar - entonces ambos se ríen, y al momento casi se puede sentir como un vínculo se crea, como esa persona deja de ser un extraño y se convierte en casi un amigo instantáneo. A veces un torrente de emociones atraviesa tu cuerpo y la última que sientes es una especie de regocijo muy particular. Creo personalmente que es una forma de no sentirnos solos, o que nuestro andar no ha sido inutil, habria que ahondar en ello; pero si te parece bien lo dejaremos para otro artículo.

Por el momento voy a platicarte algo muy especial - bizarro - divertido y emocionante que me ocurrió recientemente. (A continuación voy a cambiar los nombres para proteger a los inocentes, pero si me conoces un poco, este cambio de nombres va a ser esteril, por otro lado quizá la única inocente en esta historia es mi nueva amiga "Bulmara"). El pasado fin de semana mi esposa y yo fuimos a ver a una amiga de la universidad a la cual hacía años que no la veía, si entendí bien, casi desde que ambas salieron de la misma, hace unos cuantas lunas (mas de diez años, dirían ellas). Ambas se habían encontrado gracias a esa maravillosa invención conocida como Red Social, particualrmente una llamada "Facebook", después de contactos y saludos iniciales, mi esposa, revisó la lista de contactos de su amiga Bulmara y encontró en ella a una vieja némesis mía y por adopción, de ella, una ex-víctima-victimaria de mis quereres, en pocas palabras a mi ex-esposa Celerina (si me conoces, preguntarás ¿cual de todas?). Las primeras ideas que se le ocurrieron a mi esposa eran del tipo "es amiga de la amiga" o "es amiga directa de Bulmarita", quizá fueran conocidas ocasionales, quizá en algún momento hubieran sido cuñadas, en fin un sinúmero de posibilidades, pero nada, nada la pudo haber preparado para lo que los Padres le tenían guardado. Después de algún intercambio de mensajes, correos y demás, mi esposa y Bulmara decidieron que era momento de verse en persona y conocer a las nuevas familias de cada una, tomar el tren de los recuerdos y hacer inventario de las vivencias de estos "más de diez años" de no verse, o sea, echar lavadero a Dios dar. Se acercó el día del viaje, Bulmara vive en una ciudad próxima a mi actual lugar de residencia, y a mi se me olvidó por completo el comentario que me había hecho mi esposa acerca del contacto del primer tipo que ella había tenido con aquella ex-esposa mía, así que inocentemente llegamos a casa de Bulmara después de un par de vueltas erroneas y su acomedida decisión de salir en su coche a esperarnos en una calle aledaña a la de su domicilio.

Al llegar al conjunto de departamentos donde vive, Bulmara atentamente nos indicó donde estacionarnos, y en ese momento Querido Lector ví su cara y se me hizo familiar, en algún otro lugar la había visto - click, click comenzaron a girar los engranes - , la primera opción lógica era haberla visto en la unversidad ya que ella, mi esposa y yo estudiamos en el mismo lugar y el edificio donde estaban los salones donde ellas tomaban clase estaba en el camino que uno debía tomar para llegar al estacionamiento. Además en esa época un buen amigo estudiaba lo mismo que mi esposa y en ocasiones lo visitaba, así que en algún momento debo de haber visto a Bulmara por ahi, en la universidad. Momentos después estábamos sentados en la sala de su casa disfrutando de una buena cerveza y el paseo en el tren había comenzado, mi nueva amiga sacó unas cuantas fotografías de Aquella Epoca y ví las rejuvenecidas caras de mi esposa, de algunas otras amigas comúnes y de Bulmara misma, y el recuerdo se hizo más fuerte, el verla con el peinado de la época y los lentes que usaba me hizo mas fuerte su recuerdo y la ubiqué mejor.

En este momento es necesario lo que en lenguaje cinematográfico se conoce como fashback , o sea, para explicar un evento actual es necesario recordar uno pasado. La historia de mis tortuoso matrimonio con Celerina es demasiado larga para narrarla toda aqui, pero te contaré por el momento que ella siempre se quejó de la relación, o la falta de, con su padre, ella siempre se dibujó a si misma como la víctima de una relación terrible con su padre y mas tarde con la esposa de éste, o sea su madrastra. De ella me platicaba que era una, y cito, "Bruja-caza-fortunas", un personaje escapado de Blanca Nieves, el (discúlpame el uso del término) arquetipo de la madrastra malvada, abusiva de la inocente hija del nuevo esposo. La Bruja-caza-fortunas y sus malvadas hijas, hacían sus delicias al abusar y ningunear de mi pobre ex-esposa, bueno, el punto queda claro ¿cierto?. Celerina, había roto por completo las relaciones con su malvado y manipulado padre, al punto de no querer invitarlo a nuestra boda, al extremo de casi correr en dirección contraria si en algún momento se lo encontraba en la calle. En algún momento de nuestro matrimonio y por causas que no recuerdo visitamos la casa de su padre - ahora usurpada por la malvada madrastra y una de sus hijas a la cual llamaremos Austreberta - y ahi pude conocer el escenario de terribles vivencias de mi entonces esposa, visite su antigua habitación, la cocina, la sala con sus cuadros y retratos de familia pasada y nueva - click click, los engranes continuaban su inexorable marcha aún en un tiempo muy anterior -, observando las fotos familiares pregunté por la otra hija que se llamaba igual que la madrastra y me dijeron que ella no vivía ahi.

Regresemos al presente, estando en casa de la amiga de mi esposa, comenzó lo que se puede llamar el interrogatorio amistoso a la pareja, ¿donde se conocieron? ¿como se conocieron? ¿como fué que acabaron juntos? - click, click, clickety clack - y demás, durante el curso de esta platica, hice referencia al tiempo cuando recién desempacado de tierras sudorientales, rehice contacto con mi actual esposa, amiga extraviada (en más de un sentido) en ese entonces, siendo la causa de aquel éxodo personal, mi reciente y horrible divorcio de Celerina, narré como llegué con dos maletas y nada en los bolsillos (literalmente). En ese momento comenzó la serie de gestos que narré al inicio de este artículo, Bulmara entrecerró los ojos como recordando - click click -, bueno no como, de hecho recordando (en su mente hacía lista mental de mi aspecto, aretes, tatuaje y de mi nombre), sus labios se apretaron - click click click -, su mano se acercó en dirección a donde estaba sentado yo y entonces me preguntó "¿de pura casualidad estuviste casado con Celerina Zapatero?" - clack, los engranes cayeron en su lugar con un golpe seco y súbitamente me encontré en una coordenada espacio-temporal al otro lado del espejo - , tengo que confesarlo, me pareció que un hielo entraba a mi estómago y comenzaba a derretirse enfríando mis entrañas al mismo tiempo mi cabeza se calentó con diversas emociones, el nombre dicho asi a bocajarro, me agarró fuera de lugar, después de un segundo de ostentar una sonrisa estúpida en mi cara contesté "si", y entonces lo ví todo como un mural, como la pared del detective Crews en la serie de t.v. Life, líneas que unen fotografías, hilos de plata que unen vidas - CLACK CLACK CLACK Todo Está Conectado -, se tocan, como diría mi esposa, como las puntas de un pañuelo. Bulmara resultó ser hermanastra de Celerina, hija de la segunda esposa del papá , su cara me resultó familiar también por aquella visita a la casa paterna, quizá había visto su foto entre las que su madre tenía ahi. Al inicio de una carcajada contenida le pregunté a Bulamara "¿tu eres BULMARA? ¿esa Bulmara?" y acto seguido todos en el cuarto rompimos a reír, el rostro de mi esposa era un caleidoscopio de emociones reflejadas, pude ver que nada de lo que había imaginado se acercaba a años luz de lo que acababa de ocurrir, por eso Celerina estaba en la lista de contactos de Facebook de Bulmara. El Viaje en el Tren de los Recuerdos Reales de la Universidad hizo una parada y transbordamos al Tren de las Aclaraciones Sobre Recuerdos Falsos del Matrimonio del Ghost Writer con Celerina Zapatero, y vaya que fué todo un viaje.

Como te lo podrás imaginar, Celerina había dado su versión de la historia y no era del todo fiel a la realidad, resulta que la Bruja Caza-Fortunas no era ni remotamente tal, es la Sra. Bulmara, una mujer de carne y hueso, amable, sincera con los que la rodean, trabajadora y que apoya y quiere a su pareja, seguramente la Sra. Bulmara tiene sus defectos, pero de ninguna manera se aproxima a lo que Celerina contaba de ella. El padre de Celerina también resultó ser un ser humano de carne y hueso, con virtudes y defectos. Ambos fueron capaces de perdonar de alguna manera los extravíos de Celerina que después de un desventuroso segundo matrimonio - o relación - se vió en una situación similar a la cual me habian impuesto la vida, ella y yo mismo, y le dieron asilo en su antigua casa cuando ella también se vió forzada a regresar de lejanas tierras con un par de maletas y nada en los bolsillos, sólo que en su caso ahora cargaba con la responsabilidad de un hijo.

Nunca había pensado volver a cruzar caminos con Celerina, nunca habia pensado conocer el resto de la otra historia, nunca había imaginado saber qué había pasado después de mi salida de su película personal. Cuando la plática sobre estos particulares terminó, mi visión acerca de esa etapa de mi vida había cambiado irrevocablemente, mis sentimientos hacía mi mismo y ella de igual manera se habían movido muchísimo, en direcciones opuestas debo aclarar.

De esta historia puedo rescatar muchísimas cosas, de momento algunas pocas vienen a mi mente. La más básica quizá es que existen al menos dos lados para cada historia; quizá nuestra labor sea no prejuiciar, entender y dar la justa luz a cada comentario o a cada persona. Poner en perspectiva cada historia que se nos cuenta, tratar de entender a los personajes y conocer sus motivos, las causas nos pueden ayudar a entender las consecuencias. Otra lección es que quizá es cierto lo que dicen películas como "Tú Qué Bleeep Sabes" y "El Secreto" cuando declaran que la energía que mandas al universo es la misma que el universo te envía a ti. No es la malinterpretación de la tercera ley de la física de Newton, aquella que dice que "a cada fuerza le corresponde una de igual magnitud pero dirección contraria"; creo que es el que si das algo bueno, algo bueno pasa, aunque no necesriamente a ti y no necesariamente de inmediato, quizá tarde o temprano algo bueno te pase a ti en respuesta, todo está conectado, después de todo cada uno está a seis grados de distancia de cualquier otra persona, el bien da buenos frutos, el mal, bueno tu sabes la consecuencia, probablemente por triste experiencia.

De Bulmara deseo una larga amistad, a mi esposa le deseo paz después de conocer a fondo una historía que no es de su total agrado, a Celerina le deseo lo mismo que le he deseado siempre desde nuestra separación (no, no es lo que estás imaginando), le deseo que le vaya como le tenga que ir, que encuentre al final del camino aquel lugar al que se dirigió, y a ti Compañero de Viaje te deseo un buen día, tarde o noche y te dejo un abrazo.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

El Soundtrack


"[...] you're going to find that many of the truths we cling to depend greatly on our own point of view."
Obi Wan Kenobi

Querido Lector, encontrarás a lo largo de estas crónicas que soy cinéfilo y que a su vez soy fan de Star Wars ("geeeeek" diría Me Little Prrincess), y uno de los motivos por lo que soy ambas cosas es porque en el cine en general y en películas como Star Wars uno puede desenterrar pequeñas perlas de sabiduría. Esta frase que te ofrezco el día de hoy puede relacionarse con un sin fin de temas y aspectos de la vida diaria, el enfoque que intentaré darle el día de hoy es musical.

Se dice que para que una conversación navege por aguas tranquilas se deben de evitar como temas a la política, la religión y al futbol (cualquier deporte, anyway); a estos temas taboo podríamos añadirle la música si fuéramos estrictos. En algún momento u otro de mi vida me he visto involucrado en conversaciones que van de poco amigables a francamente ostiles cuando a alguien se le ocurre mencionar su gusto personal por tal o cual intérprete o por tal o cual género musical. En el curso de dichas conversaciones se pueden intercambiar comentarios como "ese charro es maricón", "mendigos marigüanos adoradores de satán", "esa la único que sabe hacer es menear la cola, ni canta" y otras amenidades de la índole. Cualquier persona es capaz de sentirse ofendida cuando alguien insulta sus gustos, pero esto toma tintes dramáticos exagerados cuando se trata de la música. Creo que de las expresiones artísticas de las cuales nos rodeamos, la música es la que mas hondo nos llega, es la que toca las fibras mas sensibles. Nos puede hacer reir o llorar con una facilidad sorprendente, es la máquina del tiempo por excelencia. Algo que no deja de sorprenderme es el hecho de que alguien al otro lado del mundo, que no me conoce, que no conoce al objeto de mi resentimiento o de mi pasión, no conoce los daños hechos en la relación, no conoce el despecho que nos llena, pueda ponerle letra y música a ese momento en particular de nuestras vidas; y lo hace de tal manera que parece caernos como anillo al dedo, ¡y además lo hizo en inglés! o peor aún ¡en francéees!. Parece que no sólo viviera en la misa colonia, sino que además tuviera cámara y micrófonos en nuestra casa. Parece conocer nuestra situación mejor que nuestros amigos y familiares. Esto es lo que podríamos llamar "La Universalidad de la Música".

Todos tenemos el Soundtrack de Nuestras Vidas. Y a todos nos parece que tal o cual canción fue escrita para nosotros y solo para nosotros pero cuando vamos a un concierto, la comunión con miles de fanáticos nos demuestra que no es así y que compartimos la emoción con unas cuantas personas más. A cada uno de nosotros nos llega de diferente manera diferentes géneros y artistas, esto es un hecho. Mi mejor amigo juraría (si creyera en algo sagrado) que la música nació y debería de girar sobre el único eje del metal, tengo una amiga que piensa que Shakira es una gran música por el sencillo hecho de que la mujer puede tocar un par de insrumentos y compone algunas de sus canciones, tengo otra amiga que pertenece a la congregación que afirma que Arjona es una mezcla del Divino Verbo y Mario Benedetti, sin ir mas lejos mi hermano cree a pies juntillas que Brittney Es, Ha Sido y Será La Inmaculada Reina del Pop. Cada una de estas personas defiende a capa y espada su punto de vista, cualquier comentario en contra es recibido con un latigazo ocular, una mirada que bien podria congelar al demonio más pintado sino con una sonrisa desdeñosa y una argumentación digna de exponerse en Oxford (si Querido Lector también soy dado a la licencia literaria, mejor conocida como exageración). No me lo tomes a mal, también he sido victima y en en infinidad de ocasiones he sido victimario en conversaciones de este tipo, he acusado y me he burlado, me han señalado como inculto, mente cerrada, mariguano, intolerante y sip, adorador del señor de las moscas.

Es aqui cuando cabe recordar la frase que abre este escrito "muchas verdades a las que nos aferramos, dependen en gran medida de nuestro punto de vista". Es probable que existan "medidas" que nos indiquen quién es mejor academicamente, quien tiene mejor tecitura, mejor timbre, mejor velocidad en los dedos, mejor calidad interpretativa, pero todo sale volando por la ventana cuando una canción, por insulsa que sea, nos hace vivir un momento que parecía encapsulado en lo más recóndito de la memoria. En ese momento las emociones toman por asalto al resto del cerebro y nos parece que ese grupo o intérprete es la encarnación de Terpsícore (musa griega de la música y de la danza - según Wikipedia). Muchos hemos cantado a todo pulmón una buena canción pop, nos hemos emborrachado acompañados de un mariachi, algunos han sentido que les hierve la sangre de deseo cuando ven a su pareja de baile meneando el trasero a ritmo de regaetton, otros hemos sentido una avalancha incontenible de sentimientos cuando alguna canción nos recuerda a algún ser querido que ha fallecido, algunos más han sentido el más puro amor acompañados de una balada cursi y pedorra, y otros más sentirán la piel chinita cuando escuchan bossa nova. ¿Cuantos en algún momento de éxtasis amoroso no fuimos piratas y nos fusilamos una frase, una estrofa o la letra completa de alguna canción?

La música es un disparador natural de emociones, es automático. En nuestro soundtrack personal tenemos canciones para las escenas de amor, de desamor, para las escenas de persecución, para nuestros cortometrajes de comedia, aún quizá para las escenas de terror, y todas y cada una de estas canciones habita un lugar muy especial de nuestros corazones, forman parte del compendio cultural que nos forma día a día. Las sentimos nuestras. Por ello nos causa dolor y enojo cuando alguien ofende nuestros gustos musicales o con la mayor facilidad desdeña y ofende al intérprete de una o varias melodías que forman parte de ese soundtrack que ha ido formándose a lo largo de nuestra vida.

Mi consejo es que la próxima vez que te encuentres en una conversación que tome estos derroteros, Querido Lector, recuerdes que la persona frente a ti, también se alegró, lloró, bailó, odió y se emborrachó igual que tú, con la música como acopañante perene, la única diferencia es que los intérpretes y los géneros que forman su soundtrack son diferentes que los tuyos. Si, claro una conversación animada defendiendo los intereses propios, siempre es un asunto interesante y emocionante por decir lo menos. Pero procuremos no descartar como insignificantes o imberbes los gustos de nuestros interlocutores. No pienso convertirme en un Arjonista, no voy a comprar la discografía completa de Daniela Romo, pero tampoco espero que todas las personas que se atraviesen en mi camino sientan la emoción que me recorre cuando escucho a Dream Theater o reflexionen cuando escuchen a Rush o Asia, o mejor aún, se pongan a sacudir la melena a ritmo de Dark Tranquility. Cada quién se sienta a un lado de la mesa y cada quién difrutará lo que le gusta. Recordemos que no todo está escrito, no todo está cantado, quién sabe, con un poco de apertura y disfrute el día de mañana podemos encontrar a alguien que nos abra los ojos y los oidos a un aspecto de ese grupo o interpréte que hasta ese momento nos parecía excecrable, eso si puedo decirlo sin tapujos, a mi me ha pasado.Recuerda que "muchas verdades a las que nos aferramos, dependen en gran medida de nuestro propio punto de vista", tratemos de ser abiertos y respetar las diferencias, como en todo lo demás. No digo que sea tarea fácil y menos que yo sea ejemplo a seguir, pero si cada día lo intentamos en un ámbito diferente, creo que a la larga podemos llegar ser mejores.

En este momento pongo un disco de gritos y tamborazos y te dejo a ti un fuerte abrazo.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Now I Can Die in Peace... well maybe not just yet


Bienvenido otra vez al otro lado del espejo.

Esta entrada a mi blog, tiene un poco de retraso, debí de haberla hecho el viernes 12 de junio del 2009. Te preguntarás que tiene de particular esta fecha, bueno fué el día en los Pingüinos de Pittsburg ser convirtieron en campeones de la Copa Stanley. Te preguntarás que tiene esto de relevante, en este caso la respuesta Querido Lector, es más un poco mas complicada.

Soy un ávido seguidor de los deportes, practicamente cualquier deporte puede despertar mi interés y en algunos casos, mi pasión. Soy fan incondicional (en unos momentos sabrás que tan incondicional) de los siguientes equipos: Buffallo Bills (NFL, pero ¿ves a qué extremos puede llegar mi incondicionalidad?¿todavía no?, bueno, sigue leyendo y lo sabrás), Pittsburg Penguins (NHL, Liga Nacional de Hockey Sobre Hielo), Toronto Blue Jays (MLB), Utah Jazz (NBA ¿te acercas al tamaño de mi incondicionalidad? ¿todavía no?), Arsenal Gunners (Premier League, liga de football de Inglaterra) y en lo eventos futbolísticos mundiales apoyo con sonoras porras a la selección Alemana, el porqué a la Alemana y no a la Mexicana es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión.

Como podrás ver, si sabes un poco de deportes, o en su caso has tenido un novio que te ha obligado a seguir alguno de estos deportes, ninguno de estos equipos es reconocido por su tradición ganadora, al contrario.

ESPN cuenta con un columnista llamado Bill Simmons (http://sports.espn.go.com/espn/page2/simmons/) y durante algún tiempo seguí sus columnas, porque además de un buen conocimiento de los deportes, especificamente del área de Boston, también posee un sentido del humor agudo y un conocimiento enciclopédico de la cultura popular norteamericana y todo es mezclado en sus escritos lo cual resulta en una columna muy entretenida. Bill Simmons es fan de los Boston Red Sox, un equipo que fué vicitma de la maldición del bambino por casí un siglo. Para resumir, la maldición del bambino se refiere a la venta de Babe Ruth por parte de los Medias Rojas a los Yankees por $100,000 dólares, en 1919 Babe Ruth bateó la sorprendente cantidad de 29 home runs y además fué el pitcher estrella de los Yankees, ocurrió que durante la siguiente década Babe Ruth bateo más home runs que todos los Medias Rojas juntos. A partir de ese año y hasta hace unos cuantos, los Medias Rojas parecían ser seguidos por una maldición, no podían ser campeones no importando qué tan cerca estaban o que tan buenos equipos armaran.

Finalmente en 2004 los Patirojos rompieron la maldición, vencieron a los Cardenales y se coronaron campeones de las mayores. Ese año Bill Simmons escribió un libro llamado Now I Can Die In Peace, en el que narra como finalmente vivió lo suficiente para ver rota la maldición del Bambino y pudo ver a su equipo favorito ser campeón.

Soy un fan de los deportes, y si, la selección Alemana es una de las mejores del mundo, han sido campeones y tienen el mayor número de subcampeonatos entre las selecciones mundiales, lo que quiere decir que siempre están en los primeros lugares, pero como te habrás dado cuenta, no soy exactamente el seguidor número uno del foot ball soccer. Los Azulejos de Toronto fueron campeones espalda con espalda a principios de los 90's, pero tristemente apenas y recuerdo el asunto, ya que en ese entonces no seguía con tanto ahinco el base ball, desde entonces a la fecha han caido en una mediocridad espantosa, acentuada por la maldición de encontrarse en la misma división que los Yankees y los mencionados Red Sox, equipos que acaparan la cima de la división y prácticamente de la liga americana. La historia se pinta de drama cuando platicamos del Utah Jazz, equipo que tiene a uno de los mejores entrenadores de la historia, pero que nunca ha sido reconocido como tal, nunca ha ganado el título del entrenador del año ni nada por el estilo, a pesar de siempre estar mencionado entre los posibles ganadores, además el Jazz tuvo en sus filas a uno de los mejores duos de la historia de la NBA: Stockton y Malone, pareja si no espectacular, si productiva y eficiente, pero que por desgracia en las dos ocasiones que llegó a las finales fué para enfrentarse a la leyenda de Michael Jordan y los Bulls de Chicago de finales de los 90's, dos veces llegaron y dos veces los derrotaron aquellos.

Finalmente el asunto se convierte en tétrico cuando llegamos a los Bills, uno de los mejores equipos de la década de los 90's, lleno de buenos jugadores, el mayor regreso de la historia (contra Houston en 1993), y lograron lo impensable, llegar cuatro veces al Super Tazón, traducido, fueron campeones de su conferencia cuatro veces consecutivas, pero que siempre, las cuatro veces fueron terriblemente derrotados en el Super Bowl, de hecho fueron humillados, y desde entonces no han vuelto a lograr temporadas que sean dignas de recordarse. Recuerdo que en un episodio de los X-Files, el Fumador o alguno de sus compinches fríamente declara que " mientras yo esté vivo los Bills nunca ganarán un Super Tazón", ¿Será que en su caso pesa la "Maldición del Fumador"?.

Todo esto me lleva a la Serie de campeonato de la Copa Stanley del año pasado y la de este. Al final de la temporada pasada en la serie final se enfrentaron los Pingünos contra los Alas Rojas de Detroit, siendo estos últimos los campeones al vencer 4-2 a los de Pittsburg. Esa experiencia me recordó todas las demás, los Bills y el Jazz particularmente, si, me entristecí y pensaba: "claro, como siempre, tanto nadar para morir en la orilla". Este año una parte de mi no quería que los Pingüinos llegaran a la final, mejor quedarse en el camino y no tener que sufrir otra derrota en "el juego grande", pero conforme avanzaba la temporada y la post-temporada fueron mejorando, su juego fué mas cohesivo, mas de equipo y las estrellas fueron destacando y jugando mejor conforme avanzaban los partidos, o sea, aquello que todos nosotros deseamos de nuestros equipos, que juegen mejor mientras mas lejos llegan.

Finalmente llegó la serie final y oh decepción, la juegan contra los mismos Red Wings, "pta, oootra vez lo mismo" - pensé. Los primeros dos partidos los ganó Detroit dejando a Pittsburg en cero, mis ánimos no eran los más optimistas, la serie se mueve a Pittsburg y los Pingüinos ganan el primer y el segundo partido en casa, la serie estaba empatada, esto me reanimó pero tengo que aceptar que no mucho, aún estaba preocupado por el resultado final de la serie. El quinto partido lo jugaron en Detroit y el equipo local saca ventaja y vence a Pittsburg 2 a 1. Cada uno de estos partidos era, lo menos, agónico, mis nervios se ponian de punta y me suadaban las manos, en ocasiones tenía que cambiar el canal y ver a ratos otra cosa porque me enojaba y me entristecía ver a mi equipo cometer errores estúpidos y ser castigados por ello con goles en contra, los veía desesperarse y me desesperaba yo junto con ellos.

El sexto juego es en Pittsburg y los Pengüins honran la casa y derrotan a los Red Wings con marcador de 2-1, recuerdo los últimos minutos de ese partido, bueno, el tercer periódo fué una avalancha roja, no dieron cuartel a la defensa de Pittsurg, se les fueron encima como si en ello les fuera la vida, honestamente, gritaba y brincaba de la cama. Anotaron para acercarse pero no pudieron ganar y Pittsburg viajaba a Detroit con la esperanza de terminar la serie a domicilio, una tarea titánica, ya que cabe mencionar que uno de los apodos de la ciudad de Detroit es precisamente "Hockey Town", ya que son famosos por el poderío de su equipo de hockey y ganar un partido 7 un partido decisivo de cualquier serie ahi es casi imposible.

De cualquier manera mi esposa y yo preparamos botana, refrescos, dulces y chicles (muy importante tener qué morder cuando los nervios deportivos se crispan), procedimos a desonectar el teléfono y apagar celulares, mi esposa muy linda y como buen amuleto accedió a ponerse el jersey de los pingüinos que guardo en mi closet. Comenzó el partido y fué intenso, como era de esperarse, rudo y en momentos hasta sucio, como también era de esperarse. El primer tercio terminó cero a cero, y habiéndonos terminado la botana y los dulces decidí comenzar con los chicles porque bien podrían segir las uñas y ese es un camino que no pienso volver a recorrer. En el segundo periódo Pittsburg anotó dos goles y al final del mismo mis animos eran buenos pero seguía teniendo el miedo presente, recordé por unos segundos el final del Super Bowl que los Bills perdieron con los Gigantes, escupí el pensamieto instantáneamente, recobré el optimismo (el poco que me podía permitir) y me preparé para el último tercio.

El tercer periódo fué una mancha roja, los muy hijos de puta no aflojaban el paso, no permitían que Pittsburgh llegara a la media cancha cuando les caían de dos o hasta tres para quitarles el puck y volver a atacar, Detroit anotó y mis piernas se hiceron como plastilina deja al sol, malos recuerdos querían llenar mi mente y yo me resistía. El partido continuó de esta manera, Detroit encima y Pittsburgh defendiéndose como gato boca arriba, los castigaron y una de las estrellas tuvo que dejar el partido por dos minutos, ni hablar, yo estaba al borde de la diarrea. Los últimos quince minutos los pase pie y escasamente recuerdo algún comentario que me haya hecho mi esposa, todo es una nube. Faltando un par de minutos Detroit sacó al portero y enfrentaron 6-5, cinco jugadores en la cancha, quince en la banca, una multitud en la ciudad de Pittsburgh y yo, no veíamos la luz al final del túnel, rogábamos que el portero aguantara los ataques rojos. Faltando tres segundos para terminar el partido, hubo una falta menor en el área de Pittsburgh y hubo un face-off cerca de su portería. Los jugadores se acomodaron alrededor del circulo, uno de cada equipo al centro, frente a frente y el árbitro con el puck en la mano, como se dice, la tensión se podía cortar con un cuchillo de lo densa que estaba, el puck cayó al hielo, lo ganó el jugador de Detroit y lo pasó a un compañero detrás de él, éste disparó y el tiro fué milagrosamente rechazado por el portero, pero fué a caer al bastón de otro delantero de Detroit, que lo pasó al otro lado del área a un alero que estaba completamente solo, el portero estaba en el hielo tratando de levantarse desesperadamente, el alero de Detroit recibió el puck y se aprestó a terminar con la ilusión de la ciudad de Pittsburgh y recordarme eternamente lo malo que son mis equipos (claro, esto él no lo sabía), sacó el disparo y el portero de la nada se lanza sobre de él como guardaespaldas con todo el cuerpo tratando de detener el puck, sin mañana, dejandolo todo en una sola jugada. El portero cae al piso, mis ojos van de la red de la portería al reloj de la pantalla, una y otra vez y lentamente, como si tomara una eternidad oprimir un chingado botón, suena la alarma y el partido termina, el estadio es una tumba y los de negro en la cancha, en la banca, en la ciudad de Pittsburgh y una pareja de fanáticos en Villas de Irapuato estallamos en gritos, brincos y si, lágrimas.

Finalmente mi equipo favorito había sido campeón, finalmente lo ví.

El Origen del Traveler Ghost Writer

I travel not to go anywhere, but to go. I travel for travel's sake. The great affair is to move

Robert Louise Stevenson.


Bienvenido al otro lado del espejo Querido Lector.

En este blog te encontrarás a veces perdido, al igual que yo, en los laberintos de mi cabeza, encontrarás opiniones, reseñas, o a veces solamente los resultados de las descargas estomacales que mi extraviada musa a veces coloca amablemente sobre mi cabeza a altas horas de la noche. Aclaro, no soy escritor "per se" ni aspiro a serlo, en ocasiones el estilo será sumamente coloquial, a veces te sonará conocido, pero lo que cuenta, el fondo del mensaje, es mío, es el resultado de mi experiencia diaria.

El nombre de este blog lo divido en dos, The Traveler (El Viajero). Creo que todos somos, a nuestra manera, viajeros, o lo menos, caminantes. Lo mejor es que mientras viajamos por la vida, conocemos personas, intercambiamos discursos, absorbemos conocimiento (querramos o no) y eso nos llena; no todos nos llenamos de lo mismo y eso hace que el intercambio sea, por lo menos, interesante. Pero para mi la mayor ganancia, el mejor resultado del día es haberme movido en alguna dirección, no permanecer estático, que el YO que se acuesta en la noche no sea el mismo YO que se levantó en la mañana. En algun lugar leí que lo importante no es el destino sino el viaje en si, el viaje es el que nos cambia, nos modifica, nos enriquece al mostrarnos lugares y personas diferentes y al mismo tiempo pone una luz diferente a las personas que nos son familiares, este viaje no tiene por qué ser físico, puede ser el viaje que hace nuetra mente de la mañana a la noche. La segunda parte del nombre se deriva de la usanza que tienen o tenían algunos escritores de usar "escritores fantasma", un ejemplo famoso es el del escritor francés Alexandre Dumas, que escribía las ideas generales y los puntos importantes y para desmenuzar y dar forma a la obra en si se apoyaba en un escritor fantasma, finalmente éste regresaba la obra a Dumas para que la revisara, pusiera su toque personal y entonces pudiera publicarse. Creo también que todos tenemos un poco de escritores fantasmas, somos portadores de ideas que han sido depositadas en nosotros por autores de libros, de canciones, de ritos eclesiásticos, por compañeros de borrachera, familiares y un sinfin de colaboradores incidentales. Todos estos aportes nos modifican diariamente, que tan profundo y en qué dirección, sólo depende de nosotros mismos. Mi deseo Querido Lector es que mis líneas te ayuden a cambiar de dirección y me permitas ser un aporte a tu conjunto de ideas y experiencias.

Mi historia la conocerás leyendo mis escrtos, pero para darte un panorama general te platico que tengo 40 años (por fuera parezco de más y por dentro a veces me siento de muuuchos mas), quisiera decir que soy el septimo hijo de un séptimo hijo, pero no, soy el quinto hijo de un segundo hijo, tengo dos hermanos y tres hermanos (todos ellos carnales, aunque tengo un par mas e hermanos de sangre, y como diría Michael Ende, esa es otra historia que tendrá que ser contada en otra ocasión), mi gusto en cuanto a música es ecléctico, mis creencias religiosas son variopintas, medio gnóstico, medio New Age, medio judeo-cristiano, un poco de Budismo (no es religión, ya lo sé) y un poco de cinismo ancestral; me gusta leer, me gusta el cine y me gusta la tele, qué programas y qué peliculas son asuntos que irás descubriendo aqui, practico deportes, siendo el del momento el Aikido. Me gusta el dominó, el billar, tengo debilidad por el wiskey, la cerveza y la cidra. Disfruto de un padecimiento llamado insomnio que me permite permanecer despierto cuando la mayor parte del mundo duerme; esto se ha convertido en un arma de dos filos, por un lado es horrible estar despierto a las tres de la mañana sin que haya nada interesante en la tele, por otro lado he descubierto que a esa hora la musa decide evacuar sus entrañas en la fosa séptica de mi cabeza (sip, soy fan de Stephen King), así que mi plan es aprovechar dichas evacuaciones realizadas en dichas horas y podré llenar estás páginas y así llevar una pequeña cronologia de mi vida y al mismo tiempo escribir el proverbial libro que ha de dejar cada quién; siendo el faltante en la trilogía de la vida de cada ser humano ya que tengo una hija y planté hace muchos años un rosal.

Prometo querido lector, que intentaré por todos los medios que los minutos que me regales al leer estas líneas no sean desperdiciados, intentaré que al cerrar esta página e ir a la siguiente, puedas rescatar algo, una línea, un mensaje, compartir una experiencia o un gusto, una imagen o algo que simple y sencillamente traiga una sonrisa o por qué no, una lágrima.

Como este medio lo permite, espero de ti querido lector, además de tu paciencia y tu tiempo, un mensaje de respuesta, te agradeceré que no permitas que estas y las demás líneas que escribiré se pierdan, me gustaría mucho saber de ti, así como tu sabrás de mi, espero tu comentario; aunque cabe hacer mención en este momento de la conocida frase "si no tienes nada agradable que decir, mejor no digas nada". Miento, espero tus comentario, que aunque no siempre sean favorables, si espero que sean constructivos, te propongo Querido Lector que hagamos de este blog un canal para que Tu me conozcas a Mi y viceversa, espero despertar la comunicación en ambos sentidos.

En palabras de Rush, "guardo mi mensaje en una botella y la arrojo al cyber mar".

Te dejo un abrazo Querido Lector.